Cuando el silencio habla: Teatro de Sordos acercará a niños y jóvenes a otra percepción del arte

En el marco de la décima edición del Gran Maratón de Teatro para Niñas, Niños y Jóvenes, organizado por la Coordinación Nacional de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), la compañía Seña y Verbo: Teatro de Sordos escenificará una obra dirigida al público infantil y otra al juvenil, el sábado 18 de marzo en el Centro Cultural del Bosque. La entrada será gratuita.

Jesús Jiménez, director ejecutivo de la agrupación, indicó que a las 10:30 en la Sala CCB se presentará Mis manitas hablan, idónea para infantes de entre seis meses y cuatro años de edad.

Escrito por Alberto Lomnitz, el montaje utiliza formas y colores para atraer la atención de los niños, al tiempo que les enseña algunas palabras en lengua de señas mexicana.

La puesta en escena consta de pequeños cuadros, sin una historia en particular, a través de los cuales se les enseña a los asistentes a convivir y a preguntar, y se les da la libertad de interactuar con los actores y elementos en el escenario, por lo que pueden subir y jugar con lo que allí se encuentra. El objetivo es trabajar la parte lúdica de los bebés, aseguró Jiménez.

Por otra parte, en el Teatro El Galeón a las 17:00, la compañía presentará ¡Silencio, Romeo! Lo que el amor puede, el amor lo intenta, que Seña y Verbo coprodujo con el British Council México originalmente para el Festival Shakespeare y Cervantes Viven. 4 Siglos de Mitotes, organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México y el INBA, y realizado el año pasado en conmemoración por el cuarto centenario luctuoso de William Shakespeare y Miguel de Cervantes.

Con traducción de Alberto Lomnitz de Romeo y Julieta de Shakespeare, Carlos Corona adaptó y dirige la obra en la que los Montesco y los Capuleto son representados por una familia oyente y otra de sordos.

En ningún momento se hace mención de que una familia es sorda y la otra no. Sin embargo, el enfrentamiento entre ambas se ve potenciado por el choque de estos dos universos.

La obra no sólo aborda el odio irracional entre las dos familias, sino que además adopta un discurso que cuestiona el miedo a la otredad y la desconfianza a la diferencia, lo que resulta en un llamado contra la intolerancia.

Jesús Jiménez refirió que en Seña y Verbo se cuida al máximo la calidad de los montajes para que los pueda entender cualquier persona, e invitó al público a que asista al Maratón, ya que es “un gran esfuerzo de la Coordinación Nacional de Teatro del INBA, y un reto padrísimo disfrutar de tantas obras”.

Seña y Verbo está integrada por actores sordos y oyentes, y escenifica durante todo el año obras para adultos y para niños, en las cuales combina lengua de señas mexicana con el español hablado para que gocen sordos y oyentes por igual.

Creada en 1993, la compañía ha producido 20 obras originales que ha presentado en frecuentes giras por toda la República y en 15 internacionales, así como en aproximadamente dos mil funciones en la Ciudad de México.

Además de su actividad artística, ha incursionado de manera significativa en materia de educación, al promover activamente la lengua de señas mexicana y el respeto a la cultura de los sordos.

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