De Constituciones y la lucha anti-Trump

El centenario de la Constitución mexicana, la cual ha sido reformada 699 veces, fue un acto sin mayor asistencia de los representantes populares (faltaron líderes de partidos y una decena de gobernadores, entre otros), y con un discurso insustancial de Peña Nieto llamando a la unidad, sin rumbo, meta o ambición. Gris intenso.

En tanto la nueva carta magna de la Ciudad de México, tan loada por sus hacedores, tiene graves fallas, no cumplió varias  de sus metas (renta básica, por ejemplo) y fue presentada sin que entre sus notables se incluyera a una mujer, lo cual muestra un atraso mayúsculo. La Iglesia, como en los tiempos más oscuros, la tacha de casi demoniaca por incluir el aborto y las uniones homoparentales.

Acontecimientos que no fueron tan relevantes como sus promotores lo creyeron.

En tanto, la amenaza de que el muro se hará lo más rápido posible, la deportación de mexicanos (incluyendo a los llamados dreamers, quienes tenían un permiso  acordado durante el mandato de Barak Obama) y la situación económica en la frontera  norte es de preocupar.

Peña Nieto hizo que los secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, y de la Marina, Vidal Soberón, entraran en pláticas con el secretario de la Defensa estadounidense, James N. Mattis,  pero ello no aporta nada para que la situación sea mejor para nuestro país. Igual de escenográfica, aunque en privado, fue la recepción del ejecutivo a 135 mexicanos que llegaron acá  por la vía más rápida.

Mientras esto ocurre, en nuestro vecino norteño las fuerzas económicas y políticas, nuevamente, nos muestran que sí se puede luchar contra el patán que está en la Casa Blanca.

Por ejemplo, 97 compañías yanquis se pronunciaron en contra del veto de Trump a los musulmanes de otros países y a favor de la pluralidad. Y dos grandes almacenes, Nordstrom y Neiman Marcus, sacaron de sus productos a los que realiza Ivanka Trump, la muy influyente hija de Donald, casada con Jared Kushner.

El juez federal, James Robart, de Seattle, Washington, vetó la ley contra los siete países árabes cuyos nacionales fueron impedidos unos días de entrar a gringolandia, afectando  a 60 mil personas. El togado fue denigrado, como es lógico, por Trump e impugnada su orden, pero fue ratificada y ahora será llevada a la Corte Suprema para su discusión.

Al finalizar el Súper Bowl, no obstante que el dueño de los Patriotas de Nueva Inglaterra, Robert Kraft, y el mariscal del equipo, Tom Brady, son amigos y juegan golf con Donald, el ala cerrada del mismo conjunto, Martelius Benett,  dijo “Tiren el muro” y “Te amo México”. Interrogado si eso le impediría ir a la Casa Blanca, respondió  que no le importaba. Esto ante el miedo de los locutores mexicanos que trabajan para la cadena Fox, muy cercana a Donald. A esa televisora le exigió Vladimir Putin una disculpa por tacharlo  de asesino.

Entre los comerciales del partido, fueron censurados dos que hablaban del Muro: uno de una cerveza que también se vende en México y otro de un consorcio: Lumber 84. ¿Libertad de expresión en la televisión?

Habría que decir: 37.4 por ciento de los empleados de Silicon Valley Index, el lugar mundial de la tecnología, son extranjeros. 200 de las 500 empresas que aparecen en la revista Fortune, fueron creadas por inmigrantes o sus hijos, y reportan ganancias por 4.2 billones de dólares anuales (El País,  6 de enero). Por ello, las compañías de Google a Facebook están contra las prohibiciones trumpianas. Y si bien Uber, la transportadora de pasajeros muy conocida, estuvo al principio con el presidente estadounidense, luego que sufrió 200 mil bajas en sus usuarios, salió del consejo hecho a modo para favorecer al republicano.

El secretario del trabajo nominado, Andrew Pudzer, aceptó que tuvo como sirviente a un inmigrante. En tanto la actual secretaria de educación, Betsy de Vos, quien es partidaria de la privatización escolar, sólo fue aprobada en el Senado cuando  el vicepresidente, Mike Pence, fue a votar a favor de la señora, pues hubo un  empate entre legisladores.

Por cierto,  la mexicana Alma Siller, que vive en la frontera y tiene familia más allá del Río Bravo, regresó su visa estadounidense, algo insólito y altamente encomiable. Dejó perplejos a los gringos. Y dijo “No siento que Peña Nieto nos esté defendiendo. Debe ser más firme en sus reclamos” (Animal Político, 1 de febrero).

El 12 de febrero a las 12 horas, habrá una marcha que se denominará Vibra México, de múltiples organizaciones y universidades a favor de nuestro país, contra el nacionalismo absurdo y en oposición a la corrupción, entre otras cuestiones. Y el rector de la UNAM, Enrique Graue, nuevamente se pronunció a favor de nuestros compatriotas  y dictó medidas para que los alumnos expulsados encuentren cobijo y apoyo en nuestro país.

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