Emmy Noether: La matemática que derrotó al machismo

Amelie Emmy Noether nació el 23 de marzo de 1882 en la localidad de Erlangen, en el estado alemán de Baviera. En su familia había 10 matemáticos en tres generaciones y podría decirse que tenía una vocación innata para las matemáticas, seguramente heredada por su padre el distinguido matemático Max Noether profesor de la Universidad de Erlangen.

Emmy fue alumna en la escuela Höhere Töchter Schule en Erlangen a partir de 1889 hasta 1897. Allí estudió alemán, inglés, francés, aritmética y recibió lecciones de piano. Amaba el baile y le gustaba participar de las fiestas que organizaban los hijos de los colegas de la universidad de su padre. En esa etapa de su vida, sus aspiraciones se centraban en ser profesora de idiomas, sin embargo, después de certificarse en esta área Emmy Noether  asistió a las clases impartidas por su padre, aunque tuvo que hacerlo como oyente dada la imposibilidad de matricularse en la universidad por su condición de mujer.

Entonces, en Alemania, las mujeres solamente eran aceptadas extraoficialmente en las universidades y debían solicitar permiso a cada profesor de cátedra para asistir a sus clases. En ese régimen de estudio estuvo en Erlangen desde 1900 a 1902. En 1903, después de rendir un examen de admisión en Nürnberg, va a la Universidad de Göttingen también en calidad de alumna oyente. En los años que estuvo en ese establecimiento universitario asiste a conferencias dadas por Blumenthal, Hilbert, Klein y Minkowski.

El curso siguiente empezó a permitirse en el estado de Baviera la matriculación y el derecho a examen de las mujeres en cualquiera de sus tres universidades, así que el 24 de octubre de 1904 Emmy Noether se convertía en la primera y única mujer matriculada en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Erlangen. Tres años después, el 13 de diciembre de 1907, defendió su tesis, Sobre la construcción de los sistemas formales de las formas bicuadráticas ternarias, bajo la supervisión de Paul Gordan. Fue la segunda matemática alemana que se doctoró en su pais, aunque a ella nunca le gustó este trabajo.

Aún así, Noether lo tuvo muy difícil para ostentar un cargo académico. En Alemania las reticencias hacia la mujer en la Educación eran mayores que en otros paises de su entorno. Hay que decir que las mujeres habían conseguido acceder a la Universidad en Francia en 1861, en Inglaterra en 1878 y en Italia en 1885. La primera mujer que consiguió una plaza universitaria docente en Europa fue la matemática rusa Sofia Kovalevski en 1881, en la Universidad de Estocolmo. En Alemania, el kaiser era un ferviente partidario de que las mujeres no salieran de las tres kas: Kirche, Kinder, Köche (iglesia, niños y cocina).

Así, durante los siguientes años, Noether estuvo impartiendo clases en la Universidad de Erlangen sin cobrar. Cuando Gordan se jubila, es sustituido en la Universidad por un joven Ernst Fischer, que había estudiado en Gotinga con Minkowski y estimula el trabajo de Emmy, acercándola a la escuela encabezada por Hilbert. Las bajas que en Gotinga produjo la Gran Guerra hicieron que Hilbert y Klein volvieran a llamar a Emmy en la primavera de 1915.

Aunque tanto Klein como Hilbert intentaron decididamente que la Universidad aceptara a las mujeres como profesoras, la sección de humanidades del claustro se opuso tajantemente. Entre ellos, el filósofo Edmund Husserl o el historiador Karl Brandi, que llegó a afirmar:”Hasta ahora la aportación científica de las mujeres no justifica en absoluto la introducción de un cambio tan drástico en el carácter de las universidades“. No obstante, en el pecado llevaban la penitencia, ya que cada vez se tenían que cruzar con más mujeres en los pasillos de la Facultad. Klein introducía en las clases cada vez más oyentes femeninas y había doctorado a cuatro rusas, dos norteamericanas y una inglesa.

Hilbert y Klein fueron apoyados en sus pretensiones feministas por Edmund Landau, Carl Runge y Constantin Carathéodory, pero para ponernos en contexto no nos puede dejar de sorprender el tono empleado por Landau en su carta de recomendación: “Con qué sencillez se presentaría la cuestión ante nosotros si, con el mismo trabajo, la misma habilidad docente y la misma dedicación, se tratara de un hombre (…) Considero el cerebro femenino inapropiado para la creación matemática, sin embargo, considero a la señorita Noether como una de las raras excepciones“. Más adelante llegó a afirmar: “Puedo dar testimonio de que es un gran matemático, pero de si es una mujer… bien, esto ya no podría jurarlo“. Y a Hermann Weyl se le atribuye esta declaración:”Sólo ha habido dos mujeres en la historia de las matemáticas, y una de ellas no era matemática, mientras que la otra no era una mujer” (la primera mujer era Sofia Kowalevski, quien sufrió una fuerte desacreditación de su obra por parte de sus compañeros masculinos).

De este modo Noether siguió en la Universidad solamente por las tretas que concibieron sus colegas para que pudiera dar clases. Así, en el curso 1916/1917 figuraba el siguiente anuncio:”Seminario de física matemática. Teoría de invariantes: Profesor Hilbert, con la asistencia de la doctora E. Noether“. En realidad, Emmy era la única ponente.

Al acabar la guerra los nuevos aires políticos permitieron por fin a Noether poderse habilitar como privatdozent el 4 de junio de 1919. Sin embargo, todavía no cobraba un sueldo. Permitía dar clases en la Universidad y cobrar un pequeño estipendio a los alumnos que quisieran asistir a ellas. Noether accedió a este título a los 37 años, cuando para sus colegas este era el primer escalón de juventud (por ejemplo, Hilbert y Landau fueron privatdozent a los 24).

La crisis económica alemana hace la situación económica de Noether insostenible, y Richard Courant le consigue un contrato por unas clases de álgebra a los 41 años. No obstante, en todos estos años de circunstancias excepcionales para Noether, llegó a desarrollar una cálida y entrañable relación con sus estudiantes, con los que se la veía muy a menudo, y no sólo en las horas lectivas. Sus dotes pedagógicas y su generosidad para desarrollar distintas líneas de investigación fueron ensalzados por todos. Emmy abrió un taller en Gotinga en el que imprimió su sello hasta el punto de que a sus alumnos se les conoció como “chicos Noether“, y compartían incluso la vestimenta desaliñada de su mentora.

Con la subida de los nazis al poder, Noether estaba amenazada por partida doble, tanto por su ascendencia judía como por sus simpatías marxistas. Muchos profesores, entre los que figuraban Noether, Max Born y Richard Courant, fueron suspendidos cautelarmente. Solo en 1933, alrededor de 1200 académicos judíos perdieron sus puestos universitarios en mitad de una crisis universal. Sin embargo, ella siguió dando clandestinamente matemáticas “judías” a estudiantes arios.

Hay que decir que la acogida norteamericana al éxodo judío no era tan fácil como a menudo se cree. Desde la Gran Depresión, entre 1933 y 1936 dos mil profesores habían perdido su empleo debido a la crisis, y las discriminaciones antisemitas también existían en Norteamérica. Harvard, Columbia o Yale tenían cuotas de judíos. No obstante, Noether tuvo la oportunidad de emigrar al colegio universitario Bryn Mawr, en Pensilvania, a finales de octubre de 1933.

Un año después, gracias a la mediación de Weyl y Einstein, Noether firmó un contrato para dar ocho horas de clase semanales en Princeton. En abril de 1935 Noether fue ingresada en el hospital de Bryn Mawr para extirparse un tumor uterino. Aunque la operación, el 10 de abril, fue un éxito, el 14 de abril falleció en el hospital de una embolia. En el año 2003 la Universidad de Gotinga creó una plaza de profesor- esta vez remunerada- con el nombre de Emmy Noether.

Las contribuciones de Noether a la matemática son incontables, especialmente en la disciplina del álgebra, como en la teoría de los invariantes, en la que trabajó con su mentor Gordan. Dentro del álgebra abstracta también realizó importantes contribuciones, y una clase de conjuntos hoy en día son conocidos como anillos noetherianos. También se le atribuyen ideas fundamentales en el desarrollo de la topología algebraica.

Pero por lo que los físicos conocen más el trabajo de Noether fue por el teorema quizás más bello que se ha creado dentro de la física matemática, el llamado teorema de Noether, que relaciona las simetrías continuas de una teoría con sus cantidades conservadas.

Con información delBoletín de la Universidad de Granada, Física Fundamental y Perimeter Institute for Theoretical Physics

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