Cinco conflictos ambientales que ponen a prueba a la especie humana

Nunca antes una especie había sido tan destructiva como la especie humana y si bien hay que tener presentes que no se trata de la humanidad en su totalidad, el sistema económico que validamos prácticamente con cualquiera de nuestros hábitos de consumo está acabando con los principales ecosistemas del planeta.

Teniendo presente esa división entre los que diseñan e imponen ese sistema de despojo y acumulación, y aquellas personas que deciden confrontarlo (en su mayoría los pueblos originarios que se han levantado en defensa de sus territorios) presentamos (en dos partes) una lista con diez de los conflictos ambientales más alarmantes, aquellos que muestran lo insostenible del sistema económico imperante.

1.- El petróleo contamina el delta del Níger (Nigeria).

El delta del río Níger es uno de los lugares más afectados por la masiva extracción de crudo en el mundo desde los años 50. El resultado son impactos ambientales y sociales irreparables, así como un altísimo nivel de violencia. La respuesta a las protestas contra estos daños ha sido la violencia de grupos armados locales, detenciones ilegales, torturas y ejecuciones.

Las comunidades locales han denunciado repetidamente prácticas industriales ilegales, como la quema del gas residual que se produce en el proceso de extracción y procesamiento del petróleo, que conlleva grandes daños ambientales y a la salud. La vegetación y las cosechas se han visto afectadas por la lluvia ácida, y otro efecto de la contaminación ha sido aumento de abortos, deformaciones congénitas, enfermedades respiratorias y casos de cáncer, según han denunciado.

La organización Amigos de la Tierra Nigeria ha documentado gran número de vertidos de crudo procedentes de las tuberías carentes de mantenimiento, que ha destruido un rico patrimonio natural. Frente a estos atropellos, la principal reclamación es la reparación de los daños producidos y también dejar en el subsuelo el resto de reservas de crudo, con el argumento de que, una vez extraídas y quemadas, agravarían las emisiones de gases invernadero y contribuirían al cambio climático.

El conflicto del Delta del Níger alcanzó un punto crítico en 1995 cuando el poeta y líder comunitario, Ken Saro Wiva, fue asesinado. A pesar de que el conflicto ha tenido altavoces internacionales, el acceso a la justicia para las comunidades afectadas requiere un gran esfuerzo para evitar una impunidad lamentable. Actualmente hay procesos abiertos en diferentes países, como Holanda, Ecuador y EEUU para investigar la responsabilidad de empresas que operan en el Delta; incluyendo a la anglo-holandesa Shell, la estadunidense Chevron y la italiana ENI.

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2.- Vertidos mineros tóxicos sepultan una región (Samarco, Minas Gerais) en Brasil.

El 5 de noviembre de 2015, la rotura de la presa del Fundão en la Ciudad de Mariana (Minas Gerais) y el vertido de 34 millones de metros cúbicos de lodo sobre el pueblo de Bento Rodriguez mató a 19 personas y 600 personas quedaron sin hogar. Se considera el mayor desastre ambiental producido en Brasil por negligencia de una empresa.

Los desechos del embalse-vertedero provenían de la producción de mineral de hierro de la empresa Samarco (Vale, de Brasil, y BHP Billiton, de Australia-Reino Unido), una de las mayores minas de mineral de hierro en el mundo, hasta que el accidente paralizó sus actividades.

Tras los daños en el pueblo de Bento Rodrigues, el lodo tóxico de Samarco llegó al río Doce, donde viajó casi 700 km a lo largo de más de 40 municipios, hasta desembocar en el océano en Linhares (Espírito Santo). El lodo afectó al suministro de agua de muchos municipios y exterminó la biodiversidad acuática y extensas áreas de valor natural.

La actividad y el modo de vida de pequeños agricultores, pescadores, poblaciones tradicionales e indígenas se vieron profundamente impactados. En 2016, después de recibir una multa baja, en comparación a los daños causados (63 millones de euros), Samarco y sus controladoras acordaron con los gobiernos federal y estatales generar un fondo de hasta 4950 millones de euros para recuperar la cuenca del río Doce los próximos 15 años.

Sin embargo, un manifiesto firmado por más de 100 instituciones y movimientos sociales de todo Brasil criticó el acuerdo por no suponer una plena remediación a los daños causados, y por haber sido elaborado a espaldas de la población afectada y los movimientos sociales que la apoyan.

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Minas Gerais Brasil: El miedo se instala en la región brasileña de Mariana.

3.-’Pueblos del cáncer’ en China salen a la luz

El pueblo Yongxing era antes una pequeña reserva rural, cerca del centro de la ciudad Guangzhou. Hace 20 años, sus extensos campos de arroz, vegetales y frutar eran irrigados con agua limpia que bajaba de las montañas. Sin embargo, en 1991 la reserva fue ocupada por un vertedero de desechos de 34.5 hectáreas para enterrar 1000 toneladas de basura diarias.

Posteriormente, en la misma región se instalaron dos incineradoras y una gran planta de tratamiento de residuos. Los pobladores protestaron a causa de la gravísima contaminación. El agua de sus pozos se volvía densa, de color amarillento, aparecía envuelta en películas superficiales rojas. Hubo protestas en las calles y éstas terminaron en encarcelamientos durante años. Desde entonces, los pobladores de Yongxing se han visto obligados a comprar agua potable y a abandonar sus actividades agrícolas de subsistencia. Los campos fueron entonces alquilados a precios irrisorios a los trabajadores migrantes que llegaban a trabajar los campos dañados para vender productos contaminados a la ciudad.

A pesar de que las autoridades sanitarias estaban informadas sobre esta situación, hubo negligencia institucional, denuncian los afectados. La mayor preocupación de los pobladores ha sido el repentino aumento de los casos de cáncer en el pueblo, además del aire contaminado.

La Organización Mundial de la Salud ha informado que la quema incompleta o defectuosa de residuos en incineradoras pueden generar la emisión de dioxinas y furanos, con impactos negativos en la salud humana. El pueblo de Yongxing es uno de los tantos casos conocidos como “los pueblos del cáncer en China”, en donde actividades industriales y masivos vertederos operan con estándares de seguridad irrisorios a pesar de los comprobados efectos nocivos para la población humana.

Operarios limpian un río que ha sido contaminado por los desechos químicos en Foshan, provincia de Guangdong (China). (Cancan Chu / Getty)

4.-Tren de Alta Velocidad, Italia-Francia

El Tren de Alta Velocidad (TAV) que conectaría las ciudades de Turín y Lyon a través de una línea ferroviaria de 220 km/h se ha convertido en uno de los focos de conflicto ambiental más importantes en Europa. El TAV ha sido declarado por la Comisión Europea como un proyecto de infraestructura prioritario para conectar la zona occidental y oriental del continente y completar así la Red Transeuropea de Transporte (tanto para pasajeros como para bienes comerciales).

Se estima que este ambicioso proyecto implicaría una inversión de 26.000 millones de euros e iniciará próximamente sus 10 años de construcción. Cuando se complete será uno de los túneles más largos del mundo.

Desde la década de 1990, el TAV Italiano ha sido fuente de fuertes críticas e intensas movilizaciones, particularmente concentradas en el Val de Susa pero ampliamente difundidas en el país a través del movimiento No-TAV (No al Treno Alta Velocità).

El movimiento No-TAV juzga innecesaria la nueva línea ferroviaria por ser excesivamente cara y estar financiada a cargo del dinero público, lo que dará alas a la corrupción y las actividades económicas ilegales.

El conflicto tuvo su primer estallido cuando en 2005 se iniciaron los ensayos geológicos sin previa consulta local, lo que provocó que unos 50 000 habitantes del Val de Susa ocuparan el luar de la excavación y paralizaran los trabajos hasta que la manifestación fue disuelta con agresiones por parte de las fuerzas policiales. Actualmente, el movimiento No-TAV continúa denunciando la militarización en la zona del Val de Susa y la excesiva violencia contra sus habitantes.

Al cuestionar la necesidad de infraestructuras como ésta, el movimiento ha generado alianzas con otros grupos en Italia y el resto de Europa hasta formar una red de oposición contra Mega Proyectos Impuestos e Innecesarios. El próximo encuentro internacional de la red será en Bayonne, Francia, a mediados de julio, donde tambien estarán grupos en oposición a aeropuertos (Nantes, Francia), estaciones de trenes (Estocarda, Alemania), infraestructura energetica (TAP, Italia) y grandes minería en Europa (Grecia, Rumania).

Si bien el proyecto TAV se encuentra aún en la agenda política europea, los escándalos financieros y la oposición pública hacen que avance más lento de lo esperado.

Protesta contra el tren de Turín a Lyon (Pacific Press / Getty)

5.-Berta Cáceres, asesinada por combatir la presa hidroeléctrico Agua Zarca, en Honduras

La ecologista Berta Cáceres, conocida activista de Honduras, fue asesinada el pasado mes de marzo en La Esperanza, en el oeste del país. Cáceres era líder de la comunidad lenca. En abril de 2015, había obtenido el Premio Medioambiental Goldman, el máximo reconocimiento mundial para activistas de medio ambiente. Cáceres organizó al pueblo lenca, la mayor etnia indígena de Honduras, en su lucha contra el embalse de Agua Zarca, previsto en el río Gualcarque, un lugar sagrado para las comunidades indígenas y vital para su supervivencia.

La campaña emprendida por Cáceres logró que el constructor más grande de represas a nivel mundial, la compañía de propiedad estatal china Sinohydro, retirara su participación en el proyecto hidroeléctrico.

La población lenca denunció la violación del convenio 169 de la OIT por no haber existido una consulta previa libre e informada, así como la presencia del ejército para custodiar las obras y las amenazas a líderes y asesinatos. El caso de Agua Zarca alcanzó visibilidad internacional tras el asesinato de la activista Berta Cáceres (2016), premio Goldman en 2015.

Actualmente, organizaciones y movimientos presionan para que se investigue el asesinato de Berta Cáceres y se proceda a la suspensión definitiva de la financiación del proyecto. Después del asesinato de la activista y tras una visita realizada por la Comisión Europea, el proyecto de Agua Zarca ha sido catalogado como una violación de derechos humanos. Agua Zarca, junto a Barro Blanco (Panamá), Barillas (Guatemala) y La Parota (México), dibujan el mapa de la violencia derivada de proyecto de generación hidroeléctrica en América Latina.

Ceremonia de despedida de Berta Cáceres (The Washington Post / Getty)

Con información de La Vanguardia

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