El programa 3×1 para migrantes en un nuevo contexto.

De acuerdo con estadísticas del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME) en el año 2008 el 98% de los migrantes mexicanos radicaban en Estados Unidos. Esto implica la trascendencia de la población en ese estado para nuestro contexto, se trata en otros términos de millones de connacionales que viven del otro lado de la frontera norte con quienes tenemos responsabilidades y en evidencia el mandato de proteger sus derechos. En ese marco, distintos grupos de migrantes que se organizan a través de clubes  manifestaron su compromiso por apoyar a sus comunidades de origen, esto con anterioridad al surgimiento del programa 3×1, de hecho, éste Programa surgió con base en base dicho compromiso, por ello se considera a los migrantes organizados en clubes como los actores principales del Programa 3×1.

El programa 3×1 Migrantes, al seno de la Administración Pública, es administrado por la Secretaría de Desarrollo Social SEDESOL y su finalidad radica en canalizar las remeses colectivas de asociaciones de migrantes para financiar proyectos de desarrollo local incorporando recursos del Estado mexicano. Esto se realiza con base en el siguiente esquema: un peso donado por gobierno municipal, estatal y federal por cada peso donado por las asociaciones: de ahí recibe su nombre esto es tres pesos del gobierno por uno de los clubes.

Este programa en específico se clasifica dentro de los “Programas de subsidios del ramo administrativo 20, Desarrollo Social” que se diseñaron para la población que vive en condiciones de pobreza, vulnerabilidad, rezago y marginación. Por ello, estos programas buscan abatir tales condiciones a partir de una mejora en la educación, salud y la alimentación; así como a través de la generación de empleo, el desarrollo regional y la infraestructura social básica por mencionar algunas de las acciones más importantes.

En octubre de 2016 los mexicanos que residen en el extranjero enviaron a nuestro país por concepto de remesas 2 mil 216 millones de dólares esto representa una gran suma de recursos, sin embargo datos de Banco de México indican que se registra una disminución respecto del mes anterior en que se enviaron 2 mil 378 millones de dólares, aunque en el comparativo anual se reporta un incremento del 7.1%, esto gracias sobre todo a que el repunte de septiembre fue en términos porcentuales del 15.7%

Las remesas representan el 2.3% del Producto Interno Bruto (PIB) y junto con la Inversión Extranjera Directa así como las exportaciones del petróleo, son una de las principales fuentes de ingresos en el país. En evidencia, las remesas son importantes y se calcula que al finalizar el año podrían sumar un total de 27, 000 millones de dólares superando el máximo alcanzado en 2007 de 26,058 millones.

Se citan estos datos porque el presidente electo de los Estados Unidos ha dicho que va a impedir que cualquier persona no documentada mande dinero al exterior o que se le ponga un impuesto de hasta el 5% del monto enviado. Esta situación explica el grupo BBVA Research va a acelerar el flujo de las remesas puesto que los connacionales estarán temerosos de que efectivamente Mr.  Donald Trump vaya a cumplir sus amenazas por lo que se apresurarán a mandar el dinero, lo cual se verá reflejado en estos meses que son previos a que tome la investidura.

Sin embargo, el contexto de incertidumbre, el bajo crecimiento económico y el recorte al presupuesto podría afectar los resultados del programa 3×1 dado que el gobierno federal, estados, municipios y clubes de migrantes no estarán en las mismas condiciones de poder aportar las cantidades correspondientes en los términos que lo venían haciendo, de ahí que los diputados federales del Partido de la Revolución Democrática Karina Barrón y el que escribe estas líneas, propusieran una reforma a la Ley General de Desarrollo Social para que la iniciativa privada pueda integrarse como cuarto socio en el Programa 3 por 1, que ahora sería 4 por 1  mediante préstamos de instituciones como el Banco Interamericano de Desarrollo y con ello fortalecer el programa ante el clima de incertidumbre actual.

La remesas o simplemente el dinero que envían los mexicanos que viven y trabajan en los Estados Unidos a sus familias ha estado en el centro de diversas prácticas que afectan este patrimonio, las cuales van desde el robo, los diferenciales en el tipo de cambio, los costos que por décadas impusieron empresas de cambio de ese país al dinero que los mexicanos enviaban a México,  y desde luego el simple cambio de moneda merman estos recursos por lo que diferentes gobiernos aplicaron diferentes medidas para mitigar estos abusos; ahora ocurre que permanece en la memoria la advertencia de campaña que las personas que no tienen documentos no podrán enviar su dinero a México o que bien se les aplicará un porcentaje del cinco por ciento que considerando un cantidad de  27, 000 millones de dólares es por demás significativa.

Quizá la “idea” de Mr. Trump habría de considerar, si en los Estados Unidos a los indocumentados se les paga lo mismo que a quienes sí tienen papeles, si las condiciones de trabajo son las mismas que las que tienen otros trabajadores, si las jornadas de trabajo también se desarrollan de acuerdo a la legislación estadounidense y si estas millones de personas tienen los beneficios de seguros de invalidez, vida y pensión ante accidentes de trabajo o bien ante la muerte que a veces ha sido resultado de jornadas de trabajo extenuantes de las que sí tenemos memoria, porque al ser de ese modo, quizá podría comprenderse el impuesto del cinco por ciento,  pero los hechos muestran una situación distinta para los mexicanos que viven y trabajan y sin documentos en E.U.

Ante la incertidumbre que todo esto genera, es importante avanzar en fórmulas que permitan sumar recursos en beneficio de nuestros connacionales, la convergencia del trabajo del gobierno y la ciudadanía genera fortaleza, sentido y mayores capacidades a las políticas públicas. Es importante imaginar el futuro desde las “ideas” del que será uno de los hombres más poderosos sobre la tierra, en especial, cuando la ciudadanía estadounidense se muestra dividida y asumió elegir a una persona cuyas características más notorias en esta materia transitan por la exclusión y el prejuicio antiinmigrante.

_____

_____

Previo

Nuestra entrevista con Xiomara Castro De Zelaya

Siguiente

La evolución del "Hacerse presente"

Sin comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *