Algunos apuntes para pensar la Europa de hoy

Grecia

Hace un par de meses tuve la oportunidad de visitar Atenas. Para alguien interesado en la filosofía, Grecia es un lugar indispensable. La cuna de los grandes pensadores y de las ideas que han dado forma a la civilización occidental surgieron justamente ahí: Sócrates, Platón, Aristóteles y un larguísimo etcétera de mentes cuyo legado ha forjado nuestra existencia. Estando ahí decidí darme una vuelta por el Museo Nacional de Grecia, esperando conocer más a profundidad de tan preciosa civilización. Me encontré con un museo descuidado, con varias salas cerradas al público. Desconcertado, pregunté a una de las guardias del lugar porqué había tantas salas cerradas y la respuesta me dejó poco menos que helado: los recortes presupuestales impuestos desde Bruselas habían obligado al gobierno Griego a reducir sustancialmente el “gasto” del mismo en un sinfín de rubros, desde el pago para mantener la seguridad social hasta el financiamiento a la cultura. El museo que alberga la memoria del pueblo que pensó la idea de Europa hace más de 2000 años, hoy tiene muchas de sus puertas cerradas porque la Europa actual, ese proyecto económico-político, ha dejado a Grecia prácticamente en la ruina.

Francia

Merci, Patron! (¡Gracias, Jefe!) es un documental llevado a cabo por el periodista François Ruffin. Con una buena dosis de humor narra cómo Bernard Arnault, empresario de la industria textil y dueño de marcas como Christian Dior, amasa su fortuna mientras que miles de franceses que en algún momento tuvieron su trabajo seguro en sus compañías, se fueron despidiendo del mismo por las relocalizaciones de las fábricas primero al este de Europa y después a otros destinos del planeta en búsqueda de mano de obra más barata y con ello, un acrecentamiento de ganancias del famoso empresario de la moda. El documental revela más cosas: las prácticas llevadas a cabo por las empresas del señor Arnault para romper con la organización de los trabajadores, el regateo de los pagos que por concepto de los derechos laborales les corresponden a los antiguos empleados y por supuesto, la miseria en la que algunos viven después de quedarse sin trabajo y el periplo que realizan para encontrarlo en una Francia que no provee muchas oportunidades. Así como este tremendo ejemplo (tan fuerte e impactante ha sido este documental que fue fuente de inspiración de uno de los movimientos políticos más importantes de Francia en últimas fechas: Le Nuit debout) hay muchos más no solamente en Francia sino en el resto de Europa (también en Estados Unidos. El caso de Detroit es una muestra clara) que explican en buena medida la precarización de la vida de millones de trabajadores. El modelo neoliberal que entre otras cosas permite la deslocalización de las empresas para magnificar las ganancias de los capitalistas, ha traído a las clases trabajadoras francesas y europeas un escenario desolador.

Inglaterra

Manuel Castells, uno de los sociólogos más destacados de la actualidad entendió que el Brexit no provenía de “un nacionalismo étnico, sino (de) un movimiento de resistencia a la globalización”. Esta globalización de corte neoliberal junto a las recetas de austeridad inherentes al mismo modelo pusieron contra la pared a la Working Class inglesa quien votó en contra de una Unión Europea que los ponía a competir por los puestos de trabajos (además de competir contra sí misma) con la clase trabajadora europea que por los tratados de la misma unión le permiten a un italiano, polaco, español o cualquier ciudadano europeo buscar empleo legalmente en el mercado laboral de Inglaterra. Esta bandera fue levantada por el partido de extrema derecha UKIP, que como moneda de cambio para la investidura de David Cameron como Primer Ministro pediría la llevada a cabo del famoso referéndum cuyos resultados ya todos conocemos.

Lo que Castells apunta con claridad es que el modelo económico que hace brotar injusticias sociales por doquier tiene un responsable a los ojos de millones de ciudadanos no sólo de Inglaterra sino de Europa en general: La Unión Europea con su centro de mando, la comisión europea con sede en Bruselas.

España

El 15M fue el movimiento político más importante de España en los últimos tiempos. Bajo el slogan “No nos representan”, miles de personas tomaron las plazas de España siendo las tomas más representativas las de la Plaza de Sol, en Madrid, y la Plaça Catalunya en Barcelona. Para Joan Subirats, un destacado politólogo catalán, la consigna llevaba una doble significación: por una parte, la clase política española no se parecía en nada a los que habían tomado las plazas; los políticos de clase media-alta, alta, ni vestían ni hablaban como ellos. Por otra parte, esa misma clase política no parecía interesarle los problemas de los que habían decidido salir a manifestarse.

El movimiento surgió a posteriori de la crisis económica del 2008 que provocó que el gobierno español “rescatara” (con dinero público y sin certeza de su devolución a las arcas gubernamentales) a los bancos mientras miles de personas perdieran su empleo y propiedades y otros millones vieran depauperada su propia vida con la disminución de su capacidad de consumo. Además, las políticas económicas tomadas hicieron que los españoles empezaran a ver como sus hospitales, escuelas y otros tipos de servicios públicos redujeran su capacidad de atención cuando no han tenido que cerrar sus puertas o directamente ser privatizados. La “receta” de los recortes y ajustes de la política de económica tienen responsables: Los gobiernos españoles del Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español y el poder que se ejerce desde Bruselas conocido como la Comisión Europea. En este contexto nació el 15M y posteriormente PODEMOS.

Es interesante observar y escuchar a PODEMOS, una de las fuerzas emergentes del espectro político europeo que ofrece una respuesta desde la izquierda electoral ante la crisis económica y la falta de representatividad política. Syriza, la fuerza política emergente de izquierda que llevaría a Alexis Tsipras al poder en Grecia ha sido vapuleada al tener que ceder a las medidas impuestas por la Troika (denominación informal para el aparato conformado por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) y con ello presenciar el ascenso de las fuerzas de extrema derecha neonazis bajo el nombre de Aurora Dorada que interpelan a los electores de Syriza pero con un discurso propio de las fuerzas políticas más reaccionarias que apelan a los nacionalismos más recalcitrantes y con ello a las políticas más brutales contra los migrantes a quienes les depositan en buena medida la responsabilidad de la crisis actual (los migrantes son acusados de “robarse” el empleo de los Griegos…).

PODEMOS es ahora una fuerza estratégica no solo para España sino para Europa misma. Desde el parlamento español enfrenta a las fuerzas de derecha y extrema derecha –legadas de la dictadura de Franco- agrupadas en el Partido Popular (PP) y Ciudadanos (C´s) las cuales tienen como aliado al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) que ha demostrado servir a las elites corporativas y mediáticas en vez de al electorado obrero español que sus siglas dicen representar.

Un fracaso o una fuerte desilusión de PODEMOS puede ser desastroso para Europa entera.

Un par de cosas más…

La Unión Europea ha demostrado ser un proyecto económico al servicio de las elites más que de los pueblos europeos. Las clases populares en Europa resienten fuertemente las políticas de recortes y las pérdidas de derechos laborales y sociales combinadas con una globalización que permite des-localizar empresas para aumentar las ganancias de los capitalistas y que manda a muchos de esos trabajadores europeos directamente al desempleo. Las decisiones de Bruselas y las políticas neoliberales (en consonancia con el FMI) en aras de la privatización de los servicios públicos dejan en evidente desprotección a las clases que gozaron del conocido estado de bienestar provocando la precarización de su vida.

Un escenario así es ideal para el ascenso de fuerzas populistas de extrema derecha que amenazan no solo al proyecto conocido como Unión Europea sino a la estabilidad política de los pueblos europeos, a la dignidad y la vida de los emigrados y próximos inmigrantes legales o ilegales que pretendan encontrar en el “viejo mundo” una oportunidad de vida.

Si, la Unión Europea está en crisis y en gran medida su arquitectura y sus objetivos son los grandes responsables de esta situación…

Marco Antonio Núñez Becerra

Estudiante del Doctorado en Ciudadanía y Derechos Humanos de la Universitat de Barcelona

Previo

La evolución del "Hacerse presente"

Siguiente

Atlético Nacional campeón del juego limpio