El mal uso de las declaraciones 3 de 3 y la crítica selectiva

Gerardo Esquivel escribió una reflexión sensata, que nos hace poner los pies sobre la tierra sobre Ricardo Anaya y su declaración 3 de 3.

Que los servidores públicos publiquen su declaración patrimonial, fiscal y de interés permite a los ciudadanos tener información suficiente para juzgar si el funcionario:

  • Pagó impuestos
  • Se enriqueció de manera ilícita
  • Mal uso de recursos públicos
  • Tiene conflictos de interés
  • Es corrupto

La publicación de las declaraciones en sí, no tiene ese efecto, es la interpretación y análisis de periodistas, analistas y de la ciudadanía la que llevaría a esas conclusiones. Para muestra dos botones:

AMLO publicó que tiene ingresos de 100 mil pesos al mes

Anaya publicó recibir ingresos como funcionario del partido pero no publicó sobre sus negocios privados. 

El Universal y la opinión pública sancionaron al presidente del PAN porque mantiene a su familia en Atlanta y realiza viajes cada semana a Estados Unidos, una vida de rico dicen algunos. Sin embargo, según la 3 de 3, pareciera que tanto como AMLo y Anaya, si bien, tienen ingresos altos, se mantienen en una considerable medianía.

Por otro lado tanto Enrique Ochoa del PRI como Alejandra Barrales del PRD reportaron vivir en la opulencia y nadie busca respuestas o criticado a los dirigentes como se ha hecho con AMLO y Anaya, como afirma Esquivel, en México es mayor mal, estar en la medianía que en la inexplicable opulencia.

Barrales reporta un patrimonio mayor a los 25 mdp, de solo ejercer en la función pública ese patrimonio parece inexplicable. Ochoa reporta ingresos de más de un millón y medio de pesos por 50 taxis, lo que según Esquivel significaría 79 pesos diarios, información que de ser verdad, hablaría de un muy mal negocio del presidente del PRI, lo que parece más que improbable. Además de un buen número de obras de arte, que hablan de un modo de vivir, donde abunda la opulencia.

Aquí la declaración patrimonial de Ochoa

Acá la de Barrales

Este ejemplo nos habla de la crítica selectiva de los medios de comunicación y de la falta de criterio al criticar a los funcionarios públicos. Debemos usar la valiosa herramienta del 3 de 3 en favor de la transparencia, del control de los políticos y no en beneficio de maniobras que aparentemente son movimientos con fines político-electorales.

Aquí el artículo de Gerardo Esquivel


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