¿Y si se dieran 60% de los spots políticos para debates?

En 2007 se planteó un modelo de spots televisivos para equilibrar las campañas políticas, por aquello de las diferencias económicas entre las diferentes fuerzas políticas. A nueve años de dicha decisión los ciudadanos han visto más de 100 millones de spots. ¿Ha servido de algo?

El uso de tiempos oficiales está restringido a publicidad de los partidos o candidatos sin caer en difamaciones o calumnias pero su distribución en un 70% está sometida a los votos que hubo en la elección anterior.

Jorge Álvarez Máynez, legislador federal de Movimiento Ciudadano, planteó que el 60% de los tiempos oficiales al aire (radio y televisión) sea para debates obligatorios para los dirigentes de los partidos en tiempos que no sean de elección, y con candidatos durante las contiendas electorales.

“Nosotros estamos viendo en las elecciones de Estados Unidos la importancia de los debates, pero también la crisis en cómo se están usando tiempos oficiales. ¿Por qué hay este divorcio en el proceso constituyente de la Ciudad de México entre los ciudadanos y quienes los representan? Los spots de 30 segundos sólo  los convencían de identificarse con un partido político en un modelo que genera hartazgo y que no le abona al debate de ideas o las propuestas”, señaló Álvarez Máynez.

Citamos desde Animal Político un argumento acerca del hartazgo y poca importancia que tiene sobre el actual modelo de spots (el de 2007) sobre el electorado:

Por una parte, los spots “positivos” no se insertan en el debate público de la campaña (que se complementa con los discursos en los mítines y los debates), ya que al no contrastar eficientemente, se aíslan de la coyuntura y los eventos de la campaña, por lo que se presentan con una narrativa independiente a la competencia. Por otra parte, los spots “gratuitos” generan sobreexposición en el electorado, lo que genera el hartazgo de las audiencias e incentiva a los medios de comunicación que los emiten a juntarlos en un solo bloque para no afectar las pautas de sus demás anunciantes.

La intención de la iniciativa de reforma por es que “que la ciudadanía esté bien y mejor informada, que pueda comparar a los actores políticos, recupere la confianza en los funcionarios y así logre tener un voto mejor informado”, ya que el legislador argumento que a través de la difusión de debates, se propicia que existan mejores gobiernos, una agenda clara y más definida en torno a los problemas que afectan a la sociedad.

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