Nueve extraños animales que te harán valorar la biodiversidad

La Biodiversidad no es más que la forma en la que la vida de diversifica y se expande, como proceso es suficientemente asombrosa cómo para impulsar a cualquiera a profundizar en su conocimiento, pero es probable que el encuentro con especies muy poco comunes incremente ese interés. Es común pensar que la especie humana constituye el triunfo final de la evolución, de que todos estos últimos millones de años de desarrollo no han tenido otro propósito que el de colocarnos en la tierra, pero no existe ninguna prueba científica que sustente esa visión del Homo sapiens

Parece que al negar esa arrogante visión, hay una justificación para evadir las responsabilidades que surgen de nuestra capacidad transformadora. Ninguna especie ha tenido jamás tanto control sobre lo existente (vivo o inerte) como lo tenemos nosotros en estos tiempos, por lo que en nuestras manos tenemos una responsabilidad irrenunciable sobre nuestro destino y el de los demás organismos que comparten esta nave cósmica. Aunque se me tache de romántico, es fundamental conocer la sustancia vital en todas sus manifestaciones para enamorarse de ella y defenderla. Por eso en esta nota de VíaFutura nos damos a la tarea de presentar a nueve especies animales muy poco conocidas, que tan solo por su forma ilustran la capacidad creadora de la Selección Natural.

1. Pez murciélago de labios rojos (Ogcocephalus darwini)

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El pez murciélago tiene forma triangular, con algunas manchas pardas y lunares. Su característica principal son sus labios rojos brillantes con una curvatura hacia los lados que hace parecer que siempre está enfadado. Esta especie es endémica de las islas Galápagos, en Ecuador.

Su longitud máxima es de 15 cm, su cuerpo es aplanado y cubierto de escamas, las que varían en forma y tamaño según la especie. Se posa sobre sus aletas en fondos arenosos, no es un buen nadador y posee una especie de anzuelos con los que atrapa a pequeños peces, moluscos y crustáceos de los que se alimenta.

2. Tenrécidos (Género Tenrec)

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Los tenrécidos son mamíferos que habitan la selva tropical de Madagascar. Son pequeños, con un hocico largo y en punta que utilizan para desenterrar gusanos e insectos. Su pelaje es negro con rayas amarillas y posee púas en la espalda y en la cresta alrededor de su cabeza, las que levanta cuando se siente amenazado por un depredador. Este sistema de defensa se complementa por un sonido emitido para comunicarse dentro de su grupo; son de hábitos nocturnos, solitarios y viven en madrigueras.

3. Esfinge colibrí (Macroglossum stellatarum)

Su nombre lo obtiene por el aleteo que recuerda al del colibrí. Esta especie habita el sur de Europa, el norte de África y el centro de Asia. Posee un abdomen negro y una cola como la de un ave, sus alas, delanteras y traseras, son pardas con detalles en negro y naranjas, respectivamente; es de hábitos diurnos y condición migratoria. Se alimenta del néctar de las flores por medio de su trompa, que es casi del mismo tamaño que su cuerpo.

4. Dragón azul (Glaucus atlanticus)

Esta especie de babosa marina es un molusco gastrópodo hermafrodita de entre tres y cuatro centímetros de largo. Es de color azul y tonalidades plata, con algunas rayas azules oscuras o negras en sus extremidades. Tiene cuerpo troncocónico con seis apéndices que se ramifican en rayos cerata y sus dientes asemejan espadas.

Vive en las aguas templadas y tropicales de los mares de todo el mundo. Para defenderse de sus depredadores, el glaucus segrega un sabor desagradable que aleja a sus atacantes, también, se alimenta de medusas y esponjas de las que toma su forma para utilizarla a su beneficio. En su estómago posee un saco de gas que le permite flotar en la superficie (flota al revés).

5. Polilla poodle (Probablemente una subespecie de Artace cribraria)

Descubierta en 2009 por el Dr. Arthur Anker en la región de la Gran Sabana de Venezuela. Tiene similitudes con la Diaphora mendica, pero lo más probable es que pertenezca al género de lepidópteros Artace. Habita, principalmente, en Europa y ha sido descrita como una especie adorablemente monstruosa: afelpada, con ojos saltones y una antena café.

6. Antílope saiga (Saiga tatarica)

Este mamífero artiodáctilo habita en las estepas de Asia, principalmente en Kazajistán y Uzbekistán. Es mediano y llega a pesar hasta 51 kg; a diferencia de la hembra, el macho posee cuernos de color gris o amarillo. Los cuernos se utilizan en la medicina tradicional china y su valor los hace animales expuestos a la caza furtiva.

Su nariz, ancha y larga, le permite filtrar el polvo y calentar el aire frío que inhala; se considera una adaptación para el clima árido del lugar. Los saigas están adaptados a espacios abiertos, fríos y secos; viven en manada y se alimentan de plantas. Son, además, buenos nadadores. Actualmente son una especie en peligro de extinción.

7. Pez loro azul (Scarus coeruleus)

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Es casi en su totalidad de color azul brillante, puede alcanzar el 1,2 metros y los machos, más grandes que las hembras, desarrollan jorobas en la cabeza. Se alimentan de algas y pequeños animales que habitan en la arena. Su nombre lo obtiene por la mandíbula en forma de pico, además, posee dientes en la garganta con los que tritura rocas y corales para producir nueva arena; para protegerse de sus depredadores, produce un capullo bucal con el que se cubre para disimular su olor.

8. Narval (Monodon monoceros)

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El narval pertenece a la familia Monodontidae, habita los mares de Ártico y el norte del Océano Atlántico. Cuenta con un colmillo largo (puede medir hasta 2 metros) y retorcido de manera helicoidal, el que funciona como un receptor o un caracter sexual externo. Se alimenta de animales que habitan el fondo marino, algunos peces y crustáceos, pues es uno de los mamíferos que puede sumergirse a mayor profundidad. Es una especie amenazada por la caza desmedida, que generalmente se hace para beneficiarse de su carne, grasa y por la comercialización de su colmillo.

9. Diablo espinoso (Moloch horridus)

El también conocido como Moloch o diablillo espinoso australiano, es uno de los miembros más extraños de la familia Agamidae. Habita las zonas desérticas de gran parte de Australia. Es un lagarto inofensivo capaz de beber a través de su piel; absorbe el agua de lluvia o la humedad del ambiente desde su capilaridad hasta la boca. Se alimenta de hormigas y como método de defensa, puede cambiar de color para camuflarse y esconde la cabeza entre sus patas dejando ver una “cabeza” con púas que aleja a sus depredadores.

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