“Una literatura sin crítica está destinada a extraviarse en los caminos de la pereza”: Hugo de Mendoza.

El poeta y editor Hugo de Mendoza* es uno de los organizadores de las polémicas jornadas de debate tituladas Crítica y Pensamiento de la Poesía y Narrativa en México, en donde la reflexión y el pensamiento crítico en torno a los múltiples temas que abordan la literatura mexicana se ejerce como una consigna crucial para entender los avatares de nuestras letras. El siguiente martes 26 de abril el ciclo de crítica llega a su fin con la mesa “Vanguardia en México: Consecuencia, política e influencia en la poesía actual” en donde Evodio Escalante, Luis Cortés Bargalló y Roberto López Moreno están dispuestos a ejercer una crítica contundente sobre la poesía escrita por las jóvenes promesas de la literatura nacional. A este respecto, Hugo de Mendoza platicó en exclusiva con Terceravía.mx

¿Detrás de un ejercicio de crítica a la poesía y a la narrativa mexicana como el que realiza El Golem Editores hay una postura ideológica?

No hay ninguna postura ideológica por parte de El Golem Editores. Los que conformamos esta editorial que antes fue una revista que contenía ensayo, artículos, entrevistas, poesía y cuento, tenemos muchas divergencias en cuanto a nuestra visión creativa y éstas se han dado porque tenemos diferentes referencias literarias. Sin embargo, en lo que sí coincidimos, es en el amor por el ensayo, la crítica, la reflexión intelectual que nos permita acercarnos hacia otras formas creativas. Por ello la idea de organizar estas mesas de debate en las que en el primer ciclo (realizado en Octubre del año pasado) y en este segundo, invitamos a poetas, ensayistas, narradores y académicos de distintas generaciones para generar una introspección que nos permita dialogar sobre nuestras letras.

La pregunta anterior la hago pensando en esta siguiente, la crítica literaria en México está sesgada (en muchas casos —por no decir en casi todos—) por intereses que responden a esferas de poder muy particulares. El poder literario en México se ejerce mediante la crítica: ¿qué piensas de la tradición de la crítica literaria en México?

No considero que la crítica literaria esté sesgada. La tradición de la crítica en nuestro país es vasta, pensar en Mariano Azuela, Alfonso Reyes, Octavio Paz, Salvador Elizondo, Carlos Fuentes, Christopher Domínguez Michael, Eduardo Milán, José Vicente Anaya, Evodio Escalante, Víctor Manuel Mendiola, Mario Bojórquez, Alí Calderón y varios más, es pensar en que la literatura y la crítica es interminable, es laberíntica, y este calificativo me hace recordar a Jorge Luis Borges.

Respecto a que si la crítica responde a esferas del poder no lo creo. La crítica por naturaleza es libre y esa libertad provoca divergencias, conflictos, incluso enemistades dentro de los poderes en nuestras letras, pero no porque sirva al poder sino por estéticas o ideologías literarias las cuales germinan grupos y estos grupos muchas veces sólo trabajan para divulgar su propio trabajo.

En ese sentido, ¿Cuál ha sido tu experiencia como uno de los organizadores de estas jornadas de crítica y reflexión en torno a la poesía y a la literatura en México? ¿Qué experiencias fundamentales rescatas de la edición pasada?

Primeramente debo confesar que me he nutrido de la historia de nuestra poesía actual. Recuerdo bien que en aquel primer ciclo casi fue consenso que mucha poesía escrita actualmente se sustenta en las listas interminables de imágenes, que el recurso de la intersubjetividad cada vez se desgasta más, casi hasta acercarse a ser un plagio.

Aquel ciclo rebasó en todas sus sesiones el tiempo estipulado de una hora llevándolo a dos horas y esto fue por la participación del público que tuvo divergencias y acuerdos, así como severas críticas a los ponentes, lo cual generó un dialogo constructivo y de una riqueza valerosa.

¿Cuáles son los objetivos que se pretenden al realizar un ejercicio de crítica y pensamiento en torno a la literatura en una sociedad en donde se lee bastante poco (según las estadísticas)?

Señalas que se lee poco y esto es una realidad que todos sabemos. Profundizando más en esa estadística, los pocos lectores que hay, leen más narrativa, la poesía se lee muy poco y lo mismo pasa con el ensayo. Incluso muchos poetas ni siquiera lo leen, por lo cual es para nosotros una necesidad acercarnos al quehacer literario, profundizar, dialogar con el pensamiento de los críticos, por ello el principal objetivo de El Golem Editores es promover, divulgar, y reunirnos para encontrar elementos que nos permitan generar una literatura de calidad. Una literatura sin crítica está destinada a extraviarse en los caminos de la pereza.

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¿Se puede hacer una crítica de la poesía objetiva (esto es, libre de prejuicios)?

Claro que se puede, pero la crítica debe venir con fundamentos teóricos, si no viene así, será una opinión —que también puede ser válida— endeble. También hay crítica con prejuicios, y sé por experiencia que mucha de esta crítica se genera por conflictos entre poetas o grupos. También la he notado en los círculos académicos.

Moderarás una mesa llamada “Vanguardia en México: Consecuencia, política e influencia en la poesía actual”, lo cual me permite preguntarte ¿Cómo opera la política en la poesía mexicana actual?

Creo que la política está muy lejana no sólo de la poesía si no de la literatura y de todas las artes en general. No así las artes, la literatura no está alejada de la política, ha habido y seguirá habiendo manifestaciones artísticas cuestionando los acontecimientos, represiones, matanzas que muchos le imputan al estado.

¿Cuál es tu opinión acerca de la poesía que están haciendo los escritores mexicanos (tanto los llamados “jóvenes” como los “otros”) actualmente?

Muchos jóvenes que se dicen under han tomado como referente, casi un héroe de la poesía transgresora, a Mario Santiago Papasquiaro y dicho referente no parece tan deslumbrador, lo peor de este hecho son sus imitadores. Otros poetas han generado una estética y se han alabado tanto que esta estética se vuelve perenne y por tal vemos varias publicaciones de un mismo poeta, auto-repitiéndose. En este caso sí creo que existe una merma en la poesía.

Partiendo de lo que decía Grombowicz, ¿la poesía ha muerto?

Pensar que la poesía ha muerto es como decir que siempre gozaremos de buena salud. Grombowicz se inclina por la fuerza de la narrativa y sus divergencias con poetas, con la poesía de la época que para él era ramplona, sistemática y grandilocuente, esto no significa que la poesía haya muerto. La poesía, tanto como el arte, creo que tiene periodos de resfriado donde sólo puede estornudar. Pero es el mismo hombre, el poeta, el narrador el ensayista, el dramaturgo el que se encarga de que el acto creativo sea interminable.

*Hugo de Mendoza (1976). Poeta y editor. En 2002 fundó el colectivo Literagen. En 2009 editó la revista de crítica literaria El Golem. Actualmente forma parte de la dirección editorial de El Golem Editores. Ha publicado los libros de poemas Danzar del Agua (2009) y 34 Episodios de Piscis (2010). Ha impartido talleres de creación literaria en escuelas secundarias. Algunos de sus poemas han sido traducidos al portugués y al inglés. Ha sido publicado por medios impresos como la Revista de la UAM y por medios electrónicos como Círculo de Poesía (México), Letra 5 (Chile), Ómnibus (España) y La Otra Poesía (México). Ha dado las siguientes conferencias: “Acercamiento a la poesía latinoamericana escrita por mujeres en el siglo XX”, “Literatura en el Café de Nadie”, “Acercamiento al poema en prosa” en la Feria Internacional del Libro en Minería, y “Homenaje a Federico García Lorca” en La Feria del Libro del Zócalo. Actualmente forma parte del colectivo “Los Tertulianos de Júpiter”. Prepara su tercer libro de poemas.

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