Los robots del futuro apreciarán las obras de Dalí

El contacto entre Arte y Ciencia está cada vez más presente. Por un lado vemos a grandes artistas utilizando tecnologías provenientes de la investigación científica para la creación de sus obras e incluso llegan a aplicar tanto el método científico que convierten sus propuestas artísticas en auténticas innovaciones científicas.

Por otro lado los científicos utilizan obras artísticas para entender diversos procesos neurológicos. Por ejemplo, vislumbrar los detalles de los cuadros del pintor Salvador Dalí requiere tiempo y cierta concentración, así que un equipo de científicos de la Universidad de Glasgow ha utilizado uno de ellos −‘Mercado de esclavos con aparición del busto invisible de Voltaire’ (1940)− para estudiar cómo percibe y procesa el cerebro la información visual.

La pintura, una de sus piezas más famosas del artista, esconde una ilusión óptica: dos figuras con apariencia de monja forman la cara del filósofo francés Voltaire. Aunque con un poco de esfuerzo es posible apreciar las dos versiones, el espectador suele captar una más fácilmente.

Los científicos pidieron a los participantes en su estudio, publicado en ‘Scientific Reports’, que observaran el lienzo mientras ellos analizaban su actividad cerebral y les preguntaron después qué imagen habían visto primero.

En base a los datos y sus respuestas, encontraron que el hemisferio derecho del cerebro procesaba la parte izquierda de la pintura, mientras que el izquierdo interpretaba la derecha. Sin embargo, transcurrida una fracción de segundo de trabajo individual, los hemisferios comenzaron a comunicarse entre sí para unir piezas y reconstruir la imagen completa.

El estudio arroja mucha información sobre los mecanismos de procesamiento y cognición, pero como suele suceder en la investigación científica también genera más preguntas. Los investigadores no han logrado identificar el mecanismo que determina la imagen que veremos inicialmente, pero seguirán estudiando el fenómeno. El objetivo final de estos estudios es desarrollar y mejorar los mecanismos que permiten a los robots procesar la información visual, se ha comprendido que la inteligencia artificial, para ser tal, deberá poseer cierto grado de espiritualidad y para eso es necesario replicar una de las capacidades más profundas del cerebro humano; la interpretación y apreciación del Arte.

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