Amenazas y agresiones contra ONG de mineros en Coahuila

La organización civil Familia Pasta de Conchos (OFPC),  fue creada en el año 2006 para exigir justicia ante la tragedia en la que 75  trabajadores quedaron atrapados después de una explosión en la Mina 8, Unidad Pasta de Conchos. Del siniestro sólo 8 trabajadores fueron rescatados con vida, 65 quedaron atrapados y de ellos solamente dos cuerpos fueron sustraídos.

En el año 2009 la organización comenzó a documentar otros casos de mineros y familiares víctimas de violaciones de derechos humanos y de incidentes en minas.

Este miércoles, Cristina Auerbach, coordinadora de la organización, denunció penalmente el allanamiento de sus oficinas en la región carbonífera y la destrucción de documentos por personas que se hicieron pasar por viudas de mineros. La demanda fue interpuesta contra el Primer Regidor de Sabinas y concesionario Alvaro Jaime Arellano, Rogelio Ramos Sánchez (subsecretario del Gobierno de Rubén Moreira), contra los periodistas Gerardo Rico y Ángel Váldez por retenerles por la fuerza.

Según Aurebach Rico y su camarógrafa, del Canal 10 de Sabinas, así como Ángel Valdes, del periódico Vanguardia, la retuvieron a la fuerza junto con unas señoras de San José de Cloete en una camioneta de su propiedad donde las amenazaron con traer grupos de choque.  La Policía Municipal acudió ante su llamado de rescate, pero solo se limitaron a tomar algunas fotografías.

Por otro lado, dijo que los invasores amenazaron con agredir a quienes trataran de impedir que el diputado local del Partido Revolucionario Institucional Antonio Nerio Maltos y el regidor priísta de Sabinas Álvaro Jaime Arellano –concesionarios mineros– extraigan carbón de un pozo cuyo acceso se localiza a 40 metros de una zona habitacional en Cloete, villa minera de la zona conurbada de Sabinas.

La coordinadora de la organización señaló que empleados de Nerio Maltos (quien además fue alcalde de San Juan de Sabinas y es propietario del equipo Saraperos de Saltillo, de la Liga Mexicana de Beisbol); destruyeron las cruces de madera que vecinos de San José de Cloete instalaron frente al tajo de carbón, en protesta por la invasión de la zona habitacional.

Con información de La Jornada

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