Amor a la mexicana

La sociedad mexicana siempre se ha caracterizado por ser conservadora. La preponderancia por viejos valores y la continuidad del status quo son elementos fundamentales de nuestra población. Uno de los pilares que más se ha protegido a lo largo de los años en México ha sido la familia y especialmente el matrimonio. Esto se ha visto últimamente con los ataques de la mayoría de la población a los intentos de permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo. El peso de la sociedad sobre el matrimonio es de tal envergadura que millones de jóvenes hoy en día entre los 20 y 30 años buscan de cualquier manera casarse y comenzar una familia, debido a la presión social que exige a toda persona comfornar una familia para poder ser aceptado dentro de la colectividad.

Sin embargo, el matrimonio a la mexicana se encuentra impregnado por otro tipo de valores que también son inherentes a la sociedad mexicana conservadora. El machismo y la violencia han sido por décadas las guìas de las parejas en México. Los valores de superioridad masculina sobre la mujer, el sojuzgamiento del sexo femenino hasta alcanzar niveles de violencia que causan la muerte, son sólo algunas de las características que rodean las relaciones personales de millones de parejas mexicanas.

De acuerdo con la encuesta nacional sobre la dinámica de las relaciones en los hogares 2011, en México el 44.9% de las mujeres casadas ha experimentado en algún momento de su matrimonio algún tipo de violencia, ya sea física, psicológica o emocional. La violencia en pareja hacia la mujer se da principalmente entre los jóvenes. El 52.4% de las mujeres entre 15 a 29 años ha sufrido alguna vez en su vida algún tipo de violencia en contra de su persona por parte de su pareja. La etapa con menor nivel de violencia es a partir de los 45 años en donde el 38% de las mujeres ha sido abusada de alguna forma.

Un aspecto interesante de la violencia en pareja es la poca relación que existe entre el grado educativo de las personas y el nivel de agresión que se experimenta durante la relación. Mientras que el 43.4% de las mujeres casadas o unidas sin estudios de educación básica ha sido violentada, el 39.9% de mujeres con estudios de posgrado ha experimentado violencia alguna vez en su relación. El nivel educativo en donde se da mayor violencia en pareja es la secundaria y preparatoria, en donde el 46.7% de las parejas ha experimentado algún tipo de agresión. Así mismo, la violencia hacia las mujeres se da independientemente de su condición laboral. Inclusive, existe una mayor oportunidad de que las mujeres sean más agredidas si se encuentran trabajando. El 46.6% de las mujeres económicamente activas es agredida en su relación ante un 43.7% económicamente no activas que son violentadas.

El tipo de violencia que más experimentan las mujeres en sus relaciones es la emocional con un 91.5%. Le siguen la económica (60.3%), física (24.4%) y sexual (10.3%). Desde cosas como dejar de hablar a la pareja, pasando por impedir a la mujer estudiar o trabajar, hasta agresiones como patear o ser obligadas a tener relaciones sexuales, son agresiones comunes dentro de las relaciones de pareja en México. A pesar de estos altos grados de violencia hacia la mujer en México, sólo el 3.4% reciben atención médica o psicológica.

El alto nivel de violencia ha posicionado a México como el país donde las mujeres experimentan mayores agresiones en pareja entre todos los miembros de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). En un estudio realizado por esta organización se registró que el 47% de las mujeres mexicanas viviendo en pareja ha sido agredida al menos una vez. El país que le sigue a México es Turquía con un porcentaje de mujeres agredidas del 42%. Por el contrario, países como Japón (15%), Suiza (10%) o Canadá (6%) registraron bajos niveles de violencia en comparación con el nuestro.

Estos altos niveles de violencia en las parejas mexicanas puede ser una de las causas por las que los jóvenes en el país se casan menos. Con base en datos del INEGI (Instituto Nacional de Geografía y Estadística), el número de matrimonios en el país ha disminuido un 19.3% desde el año 2000. Al mismo tiempo, los divorcios se han incrementado un 73.4% desde la misma fecha.

El matrimonio o las relaciones en pareja en México han estado desafortunadamente ligados a la violencia de género. El estar en pareja parece otorgarle impunidad al hombre para agredir a la mujer las veces que él crea necesario. Afortunadamente, al paso de los años este tipo de valores son rechazados por cada vez más jóvenes y han hecho que millones de mujeres busquen nuevas formas de convivencia en su vida amorosa. Si bien los valores muchas veces funcionan como mecanismos de cohesión social, otras veces estos mismos deben ser cambiados  si afectan a sector importantes de la población como son las mujeres.

Previo

El gobierno está utilizando la violencia como instrumento de control: Raúl Vera #FIL2015

Siguiente

El 64.4% de los jóvenes en México han presenciado algún acto de violencia

Sin comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *