El fútbol une a Cuba con el mundo 

Históricamente Estados Unidos ha sido considerado como el país “bueno” en el mundo, también países como Rusia, Cuba y Corea han sido reconocidos como países malos por comunistas, socialistas y en contra de Estados Unidos que gracias al cine ha podido impregnar esa imagen positiva y heroíca en la humanidad. 

Por décadas, Estados Unidos bloqueó a Cuba tanto en el desarrollo humano como económico. Las relaciones políticas eran extintas, Cuba era considerada como un enemigo, por formar parte del bloque socialista, Fidel Castro fue un crítico histórico de las políticas neoliberales de los gobiernos estadounidenses. Este año, con un Fidel Castro limitado físicamente y un Raúl Castro con poca legitimidad política, Barack Obama, demócrata, declaró el fin a los bloqueos económicos y el restablecimiento de las relaciones políticas entre ambos países. 

Cuando aún había bloqueos y distancias políticas muchos países se distanciaron también de Cuba porque es más conveniente la relación con Estados Unidos que con el país caribeño, México es un claro ejemplo de lo anterior, Vicente Fox rompió las relaciones con Cuba debido al famoso suceso de “comes y te vas” porque la presencia de Fidel en el evento internacional era incómoda para otros intereses. Sin embargo también con la declaración del desbloqueo y reinicio de las relaciones políticas México tuvo el suyo con la reciente visitó de Raúl Castro a México. 

Para comunicar al mundo está apertura, Cuba, Estados Unidos y el mundo económico y social han decidido que mediante el fútbol se lanzará al mundo un mensaje de amistad, unión y restablecimiento de las relaciones políticas. En primer lugar el 2 de junio por primera vez desde 1978 cuando un equipo de Chicago estuvo en Cuba, otro equipo de la MLS jugaría contra la selección de Cuba, el New York Cosmos. 

  
Además de la presencia de Raúl González jugador del Cosmos, ex estrella del Real Madrid, el evento también tuvo un promotor fundamental: Pelé, presidente honorario del club de New York. El mensaje era claro: el fútbol es para unir al mundo. Pelé lo dijo en varias conferencias de prensa y Raúl en varias entrevistas, ambos se manifestaron felices de formar parte de la historia mundial, esperando que el fútbol sea un motivante para establecer mejores condiciones en las relaciones internacionales. 

El partido terminó 4-1 a favor de Cosmos, el marcador del estadio se tenía que cambiar de manera manual, los aficionados llevaban playeras del Barcelona, la selección de Argentina y otros clubes famosos, algunas playeras eran imitación, cuando se entonó el himno nacional de los Estados Unidos, contrario a lo que muchos pensaban no hubo ningún abucheo, el evento fue un signo de civilidad, como diría Jacobo Zabludovsky en el último evento que cubrió antes de morir. 

La cobertura de ESPN, una empresa americana, habla de esa inquietud por lanzar a Cuba al mundo, cambiar la percepción negativa hacia Cuba como el villano de la historia. Una paradoja fue que ese evento histórico futbolístico se enfrentó a la atención mediática que se robó Blatter renunciando de la FIFA por acusaciones de corrupción. Por un lado el fútbol en su máxima expresión positiva como catalizador de actitudes humanas buenas y de unión, mientras que por otro lado la versión más negativa de corrupción y desvergüenza. 

El próximo sábado, aprovechando la fecha FIFA y que no habrá actividad en la Liga Local el club campeón Santos visitará a Cuba en otro partido histórico, denominado la Copa Aeroméxico. Se pueden observar desde una perspectiva ciertos intereses económicos del grupo Corona, de la aerolínea y de la política mexicana en el sentido de seguir la política diplomática de Estados Unidos. El fútbol además de convertirse en un catalizador positivo de la unión y amistad en el mundo también es una herramienta de buenas prácticas diplomáticas. 

Con este tipo de eventos se busca cambiar la perspectiva de Cuba y lanzar un mensaje de paz al mundo, es loable y necesario eventos como estos que comuniquen paz y no guerra. Nuestro mundo lo necesita. El fútbol es una herramienta eficiente debido a la gran afición mundial, aunque en Cuba no sea el principal deporte en el mundo si, es el lenguaje universal. Veremos si algún otro equipo europeo se suma a jugar en Cuba por la apertura global. Seguramente habrá alguno, las puertas se abren para todos. 

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