¿Qué pasó en el Foro Internacional de Cine #35?

El Foro Internacional de Cine nos sorprendió este mes, en su edición número 35. Lo conformaron 14 películas que por sus diversas temáticas nos muestran el panorama de la cinematografía actual, mostrando filmes de distintos países, que por su gran creatividad han sido galardonados en diversos festivales internacionales. Alemania, Argentina, Japón y por supuesto México, fueron algunos de los países que le trajeron a la ciudad de México un verano cinéfilo. Pese a que todas las películas son muy interesantes y ningún tema se repite, quisiera hacer especial énfasis en “Los Bañistas”, del director Max Zunino, la cual nos muestra un clima de crisis económica e inconformidad política en nuestro país, donde dos personajes se brindan apoyo para poder lidiar con la desventura. Su ritmo es lento, humanizando a su protagonista, una joven estudiante, egoísta, aferrada a vivir sola en un monstruo de ciudad como es la capital del país. Pero cuando su pseudo independencia se cae y pierde su departamento, a Flavia no le queda más remedio que acercarse a su vecino, Martín (Juan Carlos Colombo). Como contexto a esta peculiar amistad, fuera del edificio en que viven hay una huelga estudiantil. El director nacido en Uruguay yuxtapone estos dos escenarios para hablar sobre los conflictos sociales citadinos, pero también de la solidaridad que nace en medio de la disconformidad, las relaciones que a partir de ella surgen y la necesaria interacción entre personas; más aún cuando se trata de vidas solitarias. Además, los personajes con actos sutiles o inesperados confeccionan una película que aborda temas actuales, complementada por actuaciones creíbles y naturales.

Aparte de mostrar un clima de inconformidad económica y política lo que analiza este filme es la soledad que impone una urbe deshumanizada y el desempató de las personas al término de su vida productiva. Por otro lado, pone de manifiesto la desorientación de una juventud con pocas oportunidades y su falta de claridad en objetivos de vida. También plantea el descontento político de la juventud que se suma al movimiento de los maestros (clara alusión al plantón de la CNTE en el monumento a la revolución), pero sin una visión clara sobre los motivos y el objetivo de la movilización política en que participa. Y lo más dramático es que aborda el futuro incierto tanto de las personas mayores sin protección social, como de una juventud sin posibilidades de desarrollo personal y profesional.

Pese a la caótica producción o las limitaciones de presupuesto, el reparto ofrece una cinta verosímil, bien actuada, llena de ironías y una trama que combate el cliché. Con todos estos elementos “Los Bañistas”, le apuestan al drama sutil, tal como ocurre en la vida real.

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